Si mis amigos, la carta a García ha sido uno de los mas grandes aprendizajes para su servidora, saben actualmente me encuentro en un proceso de busqueda, porque desgraciadamente como nos ha pasado a algunos que no hemos encontrado aun nuestro Plan Divino de Perfección seguimos en el camino de la busqueda ¿verdad? .

La parte que mas enseñanza dejo en mi la Carta a Garcia fue que: Cuando vuelva al tener una encomienda seré la que mas entusiasmo le ponga, la que mas le interese que a mi empresa le vaya bien, la que mas trabaje, la mas alegre y contenta esté realizándolo, la que mas ame su trabajo y el de los demas, la que mas objetivos cumpla, la que mas ponga para su excelente desempeño y su desarrollo Personal.

Porque muchas veces rechace trabajo tras trabajo, unas porque el ingreso era muy poquito, otras por el horario, otras por las condiciones y otras porque no soportaba a mi jefe, en algunas otras porque no me pagaban mi sueldo o llegaba con retrazo,  asi que con esta actitud me fui haciendo un record negativo en el archivo marcado con el nombre EMPLEO y es que cuando no estas consciente de la Ley de Causa y Efecto esta no deja de cumplirse aunque no estes consciente o la ingnores, o en el peor de los casos no la conozcas.

En esta carta se nos muestra la ACTITUD que tenemos todas las personas no solo ante su trabajo sino ante los compromisos o ante la vida misma; desgraciadamente a nosotros los Mexicanos se nos tacha de ser asi como somos, pero está en nosotros cambiar la óptica que los demas tienen de nosotros ¿Dime si no te gustaria de mil amores que este País en el que vives fuese mejor? Pues dejame decirte que no esta ni en la Política, ni en los Gobernantes, ni en nadie más que en uno mismo.

Si eres de las personas que vive criticando, YA BASTA, con criticar no logras mas que hacerte la cuenta grande en La Ley de Causa y Efecto que al rato te cobra la factura.

Si eres de las Personas que Roba, YA BASTA, porque robar no solo significa robar dinero, implica robar maneras de hablar, ideas de otros, pirateria de canciones, de programas, de examenes, de copias de libros, etcétera.

Si eres de las personas que tira basura, YA BASTA, porque nuestra ciudad necesita tanto, de gente que limpia, como de gente que no ensucia.

Si eres de las personas que grafiteas, Ya basta, porque queremos vivir en una ciudad, País y Mundo Bellos.

Si eres de las personas que no Perdona, YA BASTA, porque esa falta de perdón traerá a tu vida enfermedad, desgracia, miseria y mas cosas negativas, es necesario vivir perdonando a toda la humanidad, porque no saben lo que hacen por ignorancia.

Es necesario un compromiso en alto grado que a través de un esfuerzo consciente más comunmente llamado "Trabajo" empieces a cambiar tu manera de pensar, YA BASTA de culpar a otros por lo que te pasa porque eres tu mismo quien lo está generando.

En necesario que sepas que tu eres quien genera la vida que actualmente estás viviendo ¿Por qué crees que se te dice que pienses positivo, que no critiques, que no le desees nada malo al prójimo, que cuides tu trabajo, que ames al prójimo como a ti mismo? ¿Nada más porque somos muy espirituales? NO. Porque todo esto se te va a devolver, si haces mal tu trabajo, te quedas sin trabajo, tu jefe no se va a tentar el corazón para sacar a los empleados que le generen desperdicio. Si criticas por Ley de Causa y Efecto alguien más hablará mal de ti aunque no sea verdad. Si le deseas mal a alguien por esta misma Ley el mal llegará a ti sin siquiera esperarlo. Si no amas al que te pide limosna, al que te limpia los vidrios de tu carro, o al andrajoso, no te quejes de que nadie te ame a ti.

En RESUMEN la Carta a Garcia es: La enseñanza práctica de lo contrariado que hacemos los seres humanos si alguien nos manda una encomienda, siempre buscamos que lo haga alguien mas o le echamos la culpa a alguien más de que la encomienda no se HIZO.

BUENO QUERIDOS AMIGO NO QUIERO AHONDAR MAS LEANLA,  APRECIEN EL MESAJE Y PONGÁMONOS EN ACCIÓN.

LOS AMO...

MENSAJE A GARCÍA

Helbert Hubbard

Introducción

Esta pequeña narración, "Un Mensaje a García" - fue escrita en una sola hora, por la tarde después de la comida Esto sucedió, el 22 de febrero de 1899, día en que se conmemora el natalicio de Washington. La edición correspondiente al mes de marzo de la revista "Philistine" iba a entrar en prensa.

Tan poco importante me pareció el articulo así realizado, que lo publique sin titulo. Salió la edición y en breve vinieron peticiones por mayor numero de ejemplares de la edición de marzo de "Philistine"; una docena, cincuenta, cien. Cuando la Compañía de Noticias Americanas pidió mil ejemplares, pregunte a mis ayudantes cual era el articulo que había conmovido en tal forma al publico.  Era el articulo sobre García. Al día siguiente George H. Daniels, del Ferrocarril Central de Nueva York, nos mando el siguiente telegrama: "Coticen precio cien mil ejemplares de articulo Rowan en forma de folleto, con un anuncio del Empire State Express al final y digan que fecha pueden entregarlos". Conteste dando el precio y añadí que entregaríamos los folletos en dos años. Nuestros talleres eran entonces muy pequeños y cien mil folletos nos parecían una enormidad. El resultado fue que hube de autorizar al señor Daniels para que reimprimiera el articulo como quisiera. Así fue que se imprimió millón de ejemplares, en forma de folleto. Por dos o tres veces mas los reprodujo el señor Daniels, en cantidades de medio millón y mas de dos cientos periódicos y revistas lo reprodujeron también. Posteriormente fue traducido a todas las lenguas. Cuando el Señor Daniels distribuía el "Mensaje a García", estaba aquí el Príncipe Hilakoff, Director de los Ferrocarriles de Rusia. Era huésped del Ferrocarril Central de Nueva York y el señor Daniels lo acompaño en su viaje a través del país. El príncipe vio el articulo y se intereso por el, probablemente no por otra cosa que por estarlo distribuyendo en tan  grande escala el señor Daniels. Cuando regreso a su país, lo hizo traducir al ruso y dio un ejemplar a cada empleado de los ferrocarriles de Rusia. Otros países siguieron el ejemplo y de Rusia paso a Alemania, a Francia, a España, a Turquia, al Indostán y China. Durante la guerra entre Rusia y el Japón, cada soldado llevaba consigo un ejemplar del "Mensaje a García". Los japoneses encontraron estos folletos en manos de los prisioneros y, pensando que tenían algún mérito, los tradujeron al japonés. Y por orden del Mikado se dio un ejemplar a cada empleado del gobierno japonés, civil o militar. "Un Mensaje a García" ha sido impreso, pues, en mas de cuarenta millones de ejemplares, suma que jamás ha alcanzado publicación alguna, quizá gracias a una serie de incidentes afortunados.

 

Un Mensaje a García

 

Hay en la historia de Cuba un hombre que destaca en mi memoria como Marte en Perihelio. Al estallar la guerra entre los Estados Unidos y España, era necesario entenderse con toda rapidez con el jefe de los revolucionarios de Cuba.

En aquellos momentos este jefe, el general García, estaba emboscado en las esperanzas de las montañas, nadie sabia donde. Ninguna comunicación le podía llegar ni por correo ni por telégrafo. No obstante, era preciso que el presidente de los Estados Unidos se comunicara con el. ¿Que debería hacerse? Alguien aconsejo al Presidente: "Conozco a un tal Rowan que, si es posible encontrar a García, lo encontrara". Buscaron a Rowan y le entrego la carta para García. Rowan tomo la carta y la guardo en una bolsa impermeable, sobre su pecho, cerca del corazón.

Después de cuatro días de navegación dejo la pequeña canoa que le había conducido a la costa de Cuba. Desapareció por entre los juncales y después de tres semanas se presento al otro lado de la isla; había atravesado a pie un país hostil y había cumplido su misión de entregar a García el mensaje del que era portador.

No es el objeto de este articulo narrar detalladamente el episodio que he descrito a grandes rasgos. Lo que quiero hacer notar es lo siguiente: McKinly le dio a Rowan una carta para que la entregara a García, y Rowan no pregunto: "¿En donde lo encuentro?" Verdaderamente aquí hay un hombre que debe ser inmortalizado en bronce y su estatua colocada en todos los colegios del país.

Porque no es erudición lo que necesita la juventud, ni enseñanza de tal o cual cosa, sino la inculcación del amor al deber, de la fidelidad a la confianza que en ella se deposita, del obrar con prontitud, del concentrar todas sus energías; hacer bien lo que se tiene que hacer. "Llevar un Mensaje a García".

El general García ha muerto; pero hay muchos otros Garcias en todas partes. Todo hombre que ha tratado de llevar a cabo una empresa para la que necesita la ayuda de otros, se ha quedado frecuentemente sorprendido por la estupidez de la generalidad de los hombres, por su incapacidad o falta de voluntad para concentrar sus facultades en una idea y ejecutarla. Ayuda torpe, craso descuido, despreciable indiferencia y apatía por el cumplimiento de sus deberes; tales y ha sido siempre la rutina. Así, ningún hombre sale adelante, ni se logra ningún éxito si no es con amenazas y sobornando de cualquier otra manera a aquellos cuya ayuda es necesaria.

Lector amigo, tu mismo puedes hacer la prueba.

Te supongo muy tranquilo, senado en tu despacho ya tu alrededor seis empleados dispuestos todos a servirte. Llama a uno de ellos y hazle este encargo: "Busque, por favor, la enciclopedia y hágame un breve memorándum acerca de la vida del Correggio". ¿Esperas que tu empleado con toda calma te conteste: "Si, señor" , y vaya tranquilamente a poner manos a la obra? ¡Desde luego que no! Abrirá desmesuradamente los ojos, te mirara sorprendido y te dirigirá una o mas de las siguientes preguntas: ¿Quien fue? ¿Cual enciclopedia? ¿Eso me corresponde a mi? Usted quiere decir Bismarck, ¿no es así? ¿No seria mejor que lo hiciera Carlos? ¿Murió ya? ¿No seria mejor que le trajera el libro para que usted mismo lo buscara? ¿Para que lo quiere usted saber?

Apuesto diez contra uno, a que después de haber contestado a tales preguntas y explicado como hallar la información que deseas y para que la quieres, tu dependiente se marchara confuso e ira a solicitar la ayuda de sus compañeros para ‘encontrar a García'. Y todavía regresara después para decirte que no existe tal hombre. Puedo, por excepción, perder la apuesta; pero en la generalidad de los casos, tengo muchas probabilidades de ganarla. Si conoces la ineptitud de tus empleados, no te molestaras en explicar a tu "ayudante", que Correggio se encuentra en la letra C y no en la K. Te limitaras a sonreír e iras a buscarlo tu mismo.

No parece sino que es indispensable el dudoso garrote y el temor a ser despedido el sábado mas próximo, para retener a muchos empleados en sus puestos. Cuando se solicita un taquígrafo, de cada diez que ofrezcan sus servicios, nueve no sabrán escribir con ortografía y algunos de ellos consideraran este conocimiento como muy secundario. ¿Podrá tal persona redactar una carta a García? --¿Ve usted este tenedor de libros? --me decía el administrador de una gran fabrica. --Si, ¿por que? Es un gran contador, pero si le confió una comisión, solo por casualidad la desempeñara con acierto. Siempre tendré el temor de que en el camino se detenga en cada cantina que encuentre y cuando llegue a la Calle Real, haya olvidado completamente lo que tenia que hacer. ¿Crees, querido lector, que a tal hombre se le puede confiar Un Mensaje para García?

A ultimas fechas es frecuente escuchar que se excita nuestra compasión para los enternecedores lamentado de los desheredados, esclavos del salario, que van en busca de un empleo. Y esas voces a menudo van acompañadas de maldiciones para los que están "arriba".

Nadie compadece a el patrón que envejece antes de tiempo, por esforzarse inútilmente para conseguir que el aprendiz chambón ejecute bien un trabajo. Ni nos ocupamos del tiempo y paciencia que pierde en educar a sus empleados para que estén en aptitud de realizar su trabajo, empleados que flojean en cuanto vuelve la espalda.

En todo almacén o fabrica se encuentran muchos zánganos, y el patrón se ve obligado a despedir a sus empleados todos lo días, pero no lo hacen por que la probabilidad de reemplazarlos con otro holgazán es la realidad - también impiden los reglamentos y la burocracia, los sindicatos, etc.

Esta es invariablemente la historia que se repite en tiempos de abundancia. Pero cuando por efecto de las circunstancias, escasea el trabajo, el jefe tiene oportunidad de escoger cuidadosamente y de señalar la puerta a los ineptos y a los holgazanes.

Por propio interés, cada patrón procura conservar lo mejor que encuentra; es decir, a aquellos que pueden llevar Un Mensaje a García.

Conozco un individuo que se halla dotado de cualidades y aptitudes verdaderamente sorprendentes; pero que carece de la habilidad necesaria para manejar sus propios negocios y que es absolutamente inservible para los demás. Sufre la monomanía de que sus jefes lo tiranizan y tratan de oprimirlo. No sabe dar ordenes, no quiere recibirlas. Si se le confía Un Mensaje a García, probablemente contestaría: "llévelo usted mismo". Actualmente este individuo recorre las calles en busca de trabajo, sin mas abrigo que un deshilachado saco por donde el aire se cuela silbando. Nadie que lo conozca acceda a darle empleo. A la menor observación que se le hace monta en cólera y no admite razones; seria preciso tratarlo a puntapiés, para sacar de el algún partido.

Convengo de buen grado en que un ser tan deforme, bajo el punto de vista moral, es digno cuando menos de la misma compasión que nos inspira un lisiado físicamente. Pero en medio de nuestro filantrópico enternecimiento, no debemos olvidar derramar una lagrima por aquellos que se afanan al llevar a cabo una gran empresa; por aquellos cuyas horas de trabajo son ilimitadas, pues para ellos no existe el silbato; por aquellos que a toda prisa encanecen, a causa de la lucha constante que se ven obligados a sostener contra la mugrienta indiferencia, la andrajosa estupidez y la negra ingratitud de los empleados que, si fuera por el espíritu emprendedor de estos hombres, se verían sin hogar y acosados por el hambre.

¿Son demasiados severos los términos en que acabo de expresarme? Tal vez si. Pero cuando todo mundo ha prodigado su compasión por el proletario inepto yo quiero decir una palabra de simpatía hacia el hombre que ha triunfado, hacia el hombre que, luchando con grandes obstáculos, ha sabido dirigir los esfuerzos de otros, y después de haber vencido, se encuentran con que lo que ha hecho no vale nada; solo la satisfacción de haber ganado su pan.

Yo mismo he cargado la portaviandas y trabajo por el jornal diario; y también he sido patrón de empresa, empleado "ayuda" de la misma clase a que me he referido, y se bien que hay argumentos por los dos lados.

La pobreza en si, no reviste excelencia alguna. Los harapos no son recomendables ni recomiendan por ningún motivo. No son todos los patrones rapaces y tiranos, ni tampoco todos los pobres son virtuosos. Admiro de todo corazón al hombre que cumple con su deber, tanto cuando esta ausente el jefe, como cuando esta presente. Y el hombre que con toda calma toma el mensaje que se le entrega para García, sin hacer tontas preguntas, ni abrigar la aviesa intención de arrojarlo en la primera atarjea que encuentre, o de hacer cualquier otra cosa que no sea entregarlo, jamás encontrara cerrada la puerta, "Ni necesitara armar huelgas para obtener un aumento de sueldo". Esta es la clase de hombres que se necesitan y a la cual nada puede negarse. Son tan escasos y tan valiosos, que ningún patrón consentiría en dejarlos ir. A un hombre así se le necesita en todas las ciudades, pueblos y aldeas, en todas las oficinas, talleres, fabricas y almacenes. El mundo entero clama por el, se necesita, ¡¡urge... el hombre que pueda llevar un mensaje a García !!